Quienes viven el flamenco tienen mucho más que una potente expresión artística, es un medio y no un fin; ni siquiera para los artistas consagrados, tienen para sí una herramienta de autoconocimiento evolución y transformación.
Nada es estático, aunque una parte de nosotros siempre intenta que lo sea; el movimiento corporal instintivo nos impulsa internamente hacia movimientos profundos, lo que desafía al ego y su rigidez.

El flamenco como herramienta expresiva tiene un sentido, un uso y un para qué.

Lo primero que dirás es que es para expresar lo que sientes. Esto es lo que me responden el ciento por ciento de las veces y yo pregunto si es verdad. ¿De verdad, expresas todo lo que sientes bailando?. Si es así, déjame conocerte, quiero abrazarte, mirarte, sentirte y aprender de ti. Aunque por mi experiencia personal y profesional puedo decir que esa es tu mentira personal y que más que tu realidad es tu deseo. Con lo que, en ese caso, el sentido del flamenco para ti es una creencia: crees que un día lograrás expresar completamente lo que sientes.

El flamenco como herramienta para conocerte. El flamenco como herramienta expresiva tiene un sentido, un uso y un para qué.

 

Blanca Lizeth Félix Gaytán. Bailaora

Seguramente has vivido la experiencia -o la vives por momentos- en que sientes vislumbres de ti; algunos segundos de arte donde el duende y la sonrisa vibrante te atraviesa secretamente. Esto apoya la certeza de que el flamenco es ese camino de liberación donde eres tú; y por eso sigues buscándote en tu flamenco, tienes la herramienta y la usas.

También es cierto que cada vez es más difícil volver a alcanzar ese chispazo; te recuerdas en los días de inocencia de tus primeros pasos en un tablao. El entusiasmo de las primeras clases tocabas el cielo con las manos; buscas en ese pasado sabiendo que hoy ya no es como fue. Trabajas más, para ser cada vez menos tú, pero sigues; porque tienes el testimonio guardado en tu corazón de que gracias al flamenco alguna vez percibiste la libertad.

El flamenco es una herramienta, pero no una máquina que es efectiva dándole al mismo botón para obtener los mismos resultados

Sería muy fácil aprender a usarla de una forma eficaz y sin errores, y el flamenco no lo es. Es una herramienta, pero no siempre le vale la misma técnica de uso porque está vivo, respira y se inspira en cada persona que se abre a él. Con el tiempo, aquella forma en la que llegaste a encontrar tu lugar, se ha movido y por más que regreses al mismo sitio repitiendo esa modalidad una y otra vez no estarás allí. Porque tú, como el flamenco, estás viviendo, respirando, mutando y cambiando, aunque no sea tu intención y tu parte consciente quiera dejarlo todo quieto, tus células siguen reproduciéndose y recambiando cada siete años todo tu cuerpo. Porque somos móviles, la vida hace eso en los humanos. Lo que hace que todo permanezca inmóvil y en el mismo sitio, es la muerte.

Por eso el flamenco como herramienta aporta la posibilidad de moverse con la vida, encontrarse a cada tramo para coger lo que es propio y seguir adelante. Siempre hay algo que se dejará atrás y también siempre hay algo que espera por llegar. Si aceptas que el presente es único y que ese vislumbre vivido solo te da la certeza de que el flamenco es tu camino, pero las huellas se borran detrás de ti y la dirección la encontrarás siempre adelante, porque el pasado ya está muerto, no mueras tú con él.

El intento de regresar el sitio donde nos hemos sentido seguros nos llenará de frustración, ese recuerdo debe permanecer en el corazón como muestra de que fue real, porque eso es la que te da fuerza para seguir por lo que viene. Mirar atrás o intentar fijar hechos, momentos, patrones que fueron efectivos allí y entonces, cogiéndote a ese momento de gracia como si fuera el único de tu vida, es mirar desde un lugar de pobreza, de escases, es no tener confianza en que eres capaz de crear mucho más.

Cuando retenemos viviendo con la esperanza puesta en el pasado, el potencial de energía se deshace paulatinamente, del mismo modo que se borra el rostro del que partió y su voz se torna un zumbido.

Son las sensaciones que dan certeza a lo vivido guardadas en la lista de experiencias a repetir, lo que queda en el corazón, como el impulso hacia el futuro que confirma tu sitio y tu valía. Es la experiencia de goce que debes buscar repetir y lo logras preguntándote simplemente: “¿qué siento ahora?”. Con esta pregunta testeas y ajustas tu realidad a la sensación que quieres repetir y no al revés. FlamenConsciente es el método que reúne un conjunto de técnicas para ayudarte a estar en el presente y saber qué sientes en cada momento de tu baile y de tu vida.

La India
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